lunes, 24 de agosto de 2009

Encuentro con el escritor Martín Micharvegas (Poni) en el café Gijon de Madrid, enero 2009


Un abrazo fraternal!


Ana, su marido: Coco Kunik y Poni.

Después de tantas emociones, Ana controla la presión arterial de Poni: ja ja ja!



Poni, Coco Kunik, Ana Fernández y José Báecena.



Presentación de "Fragmentos de una memoria" en la Casa Latina de Bruselas, 2008.

El escritor chileno Pablo Varas presenta a la autora y comenta la novela.
Ana responde algunas preguntas del público.


Ana Fernández lee algunos fragmentos de la novela.



2008 Año Allende. En la sala Brel de la comuna de Evere.


jueves, 20 de agosto de 2009

Homenaje a Salvador Allende en la comuna de Evere, 29.02 del 2008.Invitados Ana Fernández y Gustavo Marín.


Madame Saidi Fatiha, Echevine comunal du Développement Durable, la Coopération et la Égalité des Chances, entre autres, dirige unas palabras al público explicando la significación del homenaje a Salvador Allende como una reafirmación de los valores de la democracia. A continuación presenta a los escritores invitados: Ana Fernández y Gustavo Marín. Moderadora del debate: Sophie De Muynck (al centro de la foto).


El poeta Pierre Ergo, lee un poema de Ana Fernández en homenaje a los desaparecidos, víctimas de las dictaduras latinoamericanas.


Hilde Vanderschelde, integrante del taller La Marmita, lee un fragmento en francés de la novela de Ana Fernández: "Interdit de Memoire" de próxima aparición.


La escritora Juliette Bouli, lee otro fragmento de la novela de Ana.

El escritor chileno, Gustavo Marín, lee un texto suyo alusivo al tema que se commemora.

La ceremonia se cierra con la interpretación de Coco Kunik de algunos tangos.

Otro momento de tango.

Coco Kunik agradece el entusiasmo del público y se dispone a tocar un último tema.

El público aplaude la participación de todos los invitados.


Ana con su hija Laura.



Un recuerdo de la velada!

martes, 18 de agosto de 2009

Participación al homenaje a Salvador Allende, Évere 29 de febrero 2008.


Chère Madame Fernández,

Nous vous adressons ce mail, après conseil de Jorge Abarca, membre du Conseil Consultatif de la Coopération au développement.
Nous vous sollicitons, par ce courrier, à une participation à une activité que nous organisons, dans notre commune (Evere) et dans le cadre de mes compétences « coopération au développement ».
Il s’agit de la mise sur pied de l’Année Allende, en hommage au Président qui aurait fêté son centenaire en 2008. Partant de cet anniversaire, notre commune (où il existe une place Allende) et plus particulièrement l’échevinat «coopération développement » organise une série d’activités autour de la thématique de la démocratie, de la participation, citoyenneté… Nous essayons de faire participer le plus grand nombre de citoyens autour de ces activités (écoles, parents, associations…).

Le vendredi 29 février en soirée nous souhaitons organiser une rencontre littéraire autour du témoignage et du devoir de mémoire. Dans ce cadre nous souhaiterions vivement vous compter comme intervenante ce soir-là.

Madame Ann Denef qui travaille avec moi sur les matières « égalité des chances » et « coopération au développement » reçoit également ce mail et prendras contact avec vous pour les modalités pratiques dès que vous nous aurez livré votre réponse.Dès lors, pourriez-vous nous répondre, dans les meilleurs délais, sur votre possibilité d’assister à cette rencontre ?

En vous remerciant d’avance, recevez, Chère Madame Fernandez, l’expression de mes salutations les plus cordiales.


Fatiha SAIDI
Echevine de l'Urbanisme, Environnement, Développement Durable, Coopération au Développement, Egalité des Chances

Commune d'Evere
Square Hoedemaekers 10
1140 Bruxelles
Tél. : 00.32.2.247.64.36


Merci Madame Fernández et ravie de vous accueillir à cette occasion. Madame Denef, chargée de la coopération au développement et qui coordonne toutes les activités liées à l’année Allende va prendre contact avec vous pour toutes les modalités pratiques et organisationnelles.

Bien à vous


Fatiha SAIDI
Echevine de l'Urbanisme, Environnement, Développement Durable, Coopération au Développement, Egalité des Chances

Commune d'Evere
Square Hoedemaekers 10
1140 Bruxelles
Tél. : 00.32.2.247.64.36


CEREMONIA DE HOMENAJE A SALVADOR ALLENDE



Ana Fernández, poeta y narradora argentina y Sylvia Fernández, poeta y pintora chilena, leerán poemas alusivos al tema.

Coco Kunik con su clarinete, acompaña el recitado de Sylvia.

Fernández y Fernández se pasan el micrófono.


Ana lee sus poemas.


Ana responde algunas preguntas del público.

Coco Kunik cierra el homenaje interpretando algunos tangos.






El público asistió con fervor al homenaje a Allende en la sala Toots.


Entrevista: radio Centrale de Amberes

Queridos colegas y amigos:
este domingo entrevistaremos a Ana Fernández en Radio Amberes de 10 a 12 del día y se puede oir el programa en vivo en internet en esta paginawww.radiocentraal.be No se lo pierdan!




ENTREVISTA A ANA FERNÁNDEZ 21 de setiembre 2008 Amberes


Ana Fernández es escritora y maestra, Argentina y autora de Fragmentos de una Memoria. Ana Fernández nació en Buenos Aires y se exilió en Bruselas en 1978. Desde 1993 se dedica a la investigación sobre literatura hispanoamericana y a la animación de talleres literarios de escritura.

Ha recibido premios de poesía en Argentina y tiene varios trabajos de cuento y poesía publicados en diversos medios. Fue invitada a presentar Fragmentos de una Memoria en la Feria del Libro en Argentina y es integrante del grupo de poetas de la Casa de la Higuera, de Bruselas.

FRAGMENTOS DE FRAGMENTOS DE UNA MEMORIA (comentario)

En su novela Ana nos invita a conocer el mundo que transitaron emigrantes argentinos, forzados a huir del país que amaban y querían mejorar, ...”eran jóvenes con ideales y se habían jugado por convertirlos en realidad”. (Pág.85)

“Utilizando como pretexto el calificativo de subversivo, se implementó [en Argentina] una persecución indiscriminada y secreta. La amenaza venía de todas partes y cualquiera podía ser la víctima” (Pág.46).

Nos cuenta cómo llegaban al exilio: “En condiciones desastrosas, con sus dramas personales, la carga emocional del abandono de todo, el miedo anudado aún en la garganta y el desamparo reflejado en la pequeña maleta o bolso apurado que nos caracterizaba” (Pág. 47).

“Había antecedentes de compañeros que se habían vuelto locos a causa de la tortura o que se habían suicidado en el exilio a causa de la soledad y de la frustración ante la falta de salida política y personal...” (Pág.89)

La protagonista regresa años después a Buenos Aires para proseguir la búsqueda del marido desaparecido - “un desaparecido es un herida sin cerrar para siempre” (Pág. 136) – y en su relato expresa el sentimiento de miles de emigrantes que vuelven a la amada patria: “Buenos Aires ha cambiado y me siento perdida. Yo también he cambiado y no sé qué hacer con mi nostalgia”...”El tiempo y el espacio parecían converger en una sola muerte ineludible. Busco recuperar un muerto en la ciudad tomada y percibo que ese ser que pretendo rescatar del olvido soy yo misma.” (Pág.115)

Sin embargo, pese a que esta novela gira en torno a la tragedia del exilio, Ana Fernández no ha perdido la ternura y su alma de poeta nos arranca sonrisas cálidas con la entrañable descripción del ingenio provinciano en su país; nos permite oler la tierra mojada por la lluvia, circular entre la bohemia latinoamericana de Bruselas y nos deja pensando qué habríamos hecho en su lugar.

Pero el mensaje más trascendental de esta obra es, en mi opinión, la alegórica relación entre la joven nieta que representa la lucha contra la amnesia histórica, mientras hurga con cariño y constancia la memoria fragmentada de la protagonista en su vejez. Evocamos a las Madres de Mayo y sus lemas: “ni olvido ni perdón” y “el otro soy yo”.

Ana, narradora de inmenso corazón, nos enseña que las palabras: solidaridad, amistad, compañerismo, soledad, amor, recuerdos tienen nuevas acepciones y nos alegra saber que este libro será pronto traducido al francés y publicado en este país que acogió con generosidad a tantos refugiados políticos.

ésta es su primera novela, una especie de catarsis indispensable que abre el camino para nuevas historias sobre otros temas que sus lectores esperamos con entusiasmo y con ansias.

FRAGMENTOS DE UNA MEMORIA de la escritora ANA FERNáNDEZ

Editorial Dunken Buenos Aires 2006

En Bélgica se puede adquirir en la librería Punto y Coma de Bruselas

Comentario de Heriberto López para Panorámica de "Fragmentos de una Memoria"

ANA FERNÁNDEZ, ESCRITORA ARGENTINA
Fragmentos de una Memoria.
Editorial Dunken, Buenos Aires.

Ana Fernández ha publicado una novela que es una invitación a la reflexión sobre el exilio. La memoria, no es sólo lo que ha sucedido con las emociones y los sentimientos, su manera de anclarse en la historia personal y la forma de volverse olvido de lo vivido, sino también lo guardado para darle al dolor su espejo más cercano.


El cuerpo recuerda con dificultad lo sucedido, de allí nace el enunciado fragmentado que se va dando en un fluir desde palabras, que buscan su acomodo, su mejor significación, la variante de una acepción en la que parecen decir de la manera más próxima a lo sucedido, el cómo de un lenguaje que no se atreve a decir a boca Ilena.

El personaje protagonista da al texto una marca autobiográfica que es a la vez la voz que autentica los procedimientos. Se trata de una novela que no se escribió, es lo dicho casi al borde de la asfixia «...nunca la terminé... » de la página 36. Ese « nunca la terminé » se explica luego en la página 38 cuando aclara «...debía recuperar los fragmentos de esa memoria... »
Recuperar
El verbo utilizado tiene la marca de lo definitivo. En el diccionario de autoridades la primera acepción es « volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía ». Alguien tomó lo que teníamos, alguien nos despojó de lo habido y por eso sólo queda un fragmento de memoria. La violencia que hay en « recuperar » nos dice que algo falta, las cosas, las personas, los rastros de la memoria. La sexta acepción de « recuperar » dice « volver alguien o algo a un estado de normalidad después de haber pasado por una situación difícil ». Regresar a la normalidad impone, como axioma, que lo sucedido es anormal. El ultraje hecho a la República Argentina generó una anormalidad de lo vivido. «...debía recuperar los fragmentos de esa memoria... » es la teoría de la multiplicidad narrativa que leemos.

En la página 93, « Pensaba que Pablo tenía apariencia humana, pero muchas veces, ella dudaba que ésa fuera su verdadera condición », la frase no deja de ser una parte del espanto de la pérdida de identidad propia a quien « vive » un exilio. El aparato argentino de represión de aquellos años, recordemos el informe Sábato, era una cosa que quitaba la humanidad, las personas perdían su cualidad decisiva para ser tratados como cosas, una especie de « matadero », alimento de la fosa común, o de tiburones.
Una novela del exilio
El texto recurre con afanosa intención a la descripción sociológica e histórica, no se trata sólo del fundamento narrativo del hecho literario sino de un asentar por partida doble la significación del exilio. El exilio produce una herida en la estima, en la valoración del yo, en el espanto que significa la pérdida de lo « mío ». El exilio es también un engranaje lingüístico que se piensa a varias voces. Ana Fernández nos deja sentir la impresión de escribir palabras que pierden valor o que sólo pueden recuperar su significado cuando mantienen la ilusión, como se da en la evocación del origen mítico del tango.
« Eran otros tiempos, otras costumbres. Los años pasaban plácidos... », se nos anuncia al comienzo de la narración, a aquellos tiempos correspondía un lenguaje que se había afianzado, que no había sufrido la marca de lo inesperado propio a la catástrofe. Como en un guiño, Ana Fernández cita un verso de Tunón » ¿Rosita de la que todos los ladrones estaban enamorados?»
Ana Fernández se guarda de caer en la trampa de lo sumamente claro « Comprender lo que sentimos es difícil. Expresarlo y que desde sus propios universos complejos, los otros lo descifren, es casi imposible » de ésta manera el texto se cierra invitándonos a la reflexión, a esa escritura del lector que existe en toda narración literaria.
El exilio se transforma en la narración en una huída de sí misma y hacia la muerte. La abuela ha preparado, como en un final del juego, los detalles de la desesperanza y la decisión final. La narración nos sugiere que se puede morir, una y dos veces, nos advierte sobre lo engañoso de las semejanzas y nos deja en heredad la extrema vigilancia sobre la vida en manos de militares.
De un país al otro, lugares, olores y sensa­ciones se parecen, de pronto un café de Bruselas era igual o semejante a uno de Buenos Aires y esa familiaridad era la que permitía vivir en el desamparo y la huída.

Heriberto López, escritor colombiano Redacción Panorámica